En las últimas horas del viernes, se encontró una piedra turmalina que Facundo Astudillo Castro llevaba como colgante cuando desapareció el 30 de abril pasado. La misma fue hallada en el baúl del patrullero de la policía que estaba secuestrado en el marco de la causa y que se determinó que estuvo el 8 de mayo (es decir nueve días después de su desaparición) durante 35 minutos y a 800 metros de la zona donde se encontraron los restos de Facundo.
AHORA Encontraron la piedra turmalina q Facundo llevaba en su cuello adentro del patrullero Toyota Etios secuestrado en la Policía Local de Bahía Blanca. Es el vehículo que se desvió de su ruta el 8 de mayo y estuvo 35 minutos a pocos metros ugar donde apareció esqueleto d joven pic.twitter.com/Qdn8eQkyun
— Adriana Meyer (@adrianameyerok) September 18, 2020
El hallazgo se dio en el marco de las nuevas pericias para encontrar a los responsables de la desaparición forzada seguida de muerte de Facundo Castro. Días atrás, su madre, Cristina, reconoció una mochila encontrada por un pescador el fin de semana pasado. Adentro tenía dos celulares, el registro de conducir del joven y ropa.
Cristina, la mamá de Facundo, consideró que tanto el hallazgo del objeto como el resultado del peritaje sobre el GPS de ese patrullero «complica más a la policía bonaerense». «El AVL (Rastreo Satelital Vehicular) no ha tenido ninguna modificación, ninguna falla, así que todo lo que estaba diciendo el ministro Berni que fallaba el AVL, ahora nos confirman que no, que no tiene ninguna falla» explicó Cristina en declaraciones a una radio bahiense.
Castro agregó que el patrullero Etios «se salió del distrito, ingresó a Villarino y estuvo 35 minutos parado a metros de donde se encontró a Facu. Están llegando las pericias que se están haciendo en Buenos Aires y cada día complican más a la policía bonaerense, yo siempre lo dije que a mi hijo lo mató la policía bonaerense de Villarino».
El hallazgo se dio en el marco de las nuevas pericias para encontrar a los responsables de la desaparición forzada seguida de muerte de Facundo. Días atrás, su madre, Cristina, reconoció una mochila encontrada por un pescador el fin de semana pasado. Adentro tenía dos celulares, el registro de conducir del joven y ropa.
Todo apunta a la bonaerense
Cinco pruebas irrefutables para la querella
• La primera es el hallazgo del amuleto que llevaba siempre consigo Facundo (una pequeña sandía de madera en cuyo interior había una vaquita de San Antonio y que le había regalado su abuela) y que el 31 de julio fue hallado durante un rastrillaje en el destacamento policial de Teniente Origone por el perro «Yatel» del adiestrador Marcos Herrera, perito de la querella.
• La segunda es la geolocalización durante unos 35 minutos del patrullero Etios el 8 de mayo, es decir nueve días después de la desaparición de Facundo, a 800 metros del lugar donde el 15 de agosto fue encontrado su cadáver esqueletizado.
• La tercera es el peritaje sobre el teléfono celular de la oficial de la policía bonaerense Siomara Flores, que determinó que sugestivamente ese mismo 8 de mayo desactivó la aplicación de la red social Whatsapp.
• La cuarta es el mensaje de texto que puso ser recuperado mediante el sistema de análisis UFED del teléfono celular del policía Mario Gabriel Sosa, que le envió a su compañera Jana Curruhinca un texto donde le dice «quédate tranquila janita que nadie sabe que fuimos nosotros y aparte hicimos lo que nos dijo el jefe».
• La quinta y más reciente es el hallazgo de la «turmalina» en el Etios, precisamente el mismo móvil que en un peritaje realizado a mediados de agosto último, el perro «Yatel» ya había marcado por presuntos rastros «odoríferos» de Facundo.




















