El pasado jueves 25 se realizó una movilización a la Cámara de Apelaciones en Ciudad de Buenos Aires para acompañar al delegado Héctor Cáceres de la Línea 60 de colectivos. Fue masiva la solidaridad de trabajadores de la 60, delegaciones de colectiveros de distintas líneas y otras organizaciones gremiales, políticas y sociales.
A un año del lock out patronal y de la medida del no cobro de boletos, el grupo DOTA S.A. ataca nuevamente la organización de los trabajadores mediante dos causas judiciales armadas e impulsadas por dos “carneros” alegando amenazas por parte de Cáceres.
“Los trabajadores denunciamos que nuestro delegado fue procesado sin pruebas en su contra: el fiscal Campagnoli aceptó los dichos del abogado Orgeira y, sin más elementos, la jueza de instrucción subrogante Laura Bruniard decidió procesarlo” expresan en un comunicado el Cuerpo de Delegados y la Agrupación Al Volante. El estudio de abogados Orgeira es el mismo que defendió a Viola en los juicios a las juntas militares por lesa humanidad.
Al finalizar la presentación, los abogados Espósito y A. Felgueras explicaron que la causa no tiene sustento, evidenciando una causa plenamente política. La grabación por la cual se imputa a Cáceres fue presentada de forma irregular, sin peritaje y por email; el único testigo del denunciante no se presentó. También denunciaron que las pruebas y los testigos presentados por la defensa no fueron aceptados. “Nosotros pedimos el sobreseimiento porque la causa está armada por la empresa. Ahora hay que ver, de acá a 20 días, lo que dice la Cámara. Esta causa se cae por todos lados. Es un escándalo público porque la Justicia Penal está al servicio de los poderosos para joder a los trabajadores. Por eso es necesario que la pelea lo demos entre todos los laburantes”, declaró Espósito.
Esta persecución se inscribe en el intento de limitar el derecho de los trabajadores, así como también las sanciones y judicialización de los trabajadores de la Seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, la judicialización de los trabajadores, de los delegados del subterráneo y la exoneración de los docentes de Tierra del Fuego.
Al cierre de esta edición fuimos notificados que la Justicia decidió que prosiga una de las dos causas armadas contra Cáceres. La Justicia corrupta una vez más fallando en contra de los trabajadores poniéndole obstáculos a su organización e intentando apagar las luchas. Es necesario rodear de solidaridad y apoyo activo a los trabajadores para que todas las causas se den de baja.
Corresponsal






