Hace diez días comenzaron a conocerse lo “Panamá Papers”, una investigación publicada por un diario alemán que reveló 11 millones de documentos de empresas off-shore radicadas en paraísos fiscales en los que se desnuda tanto las maniobras de monopolios y empresas de diversos países como de dirigentes de Estados imperialistas y dependientes.
El diario Süddeutsche Zeitungy publicó una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) sobre las actividades de la consultora Mossack-Fonseca, con sede en Panamá, a través del cual se crearon más 200.000 compañías o empresas fantasma.
La creación de empresas en paraísos fiscales, donde pueden moverse en forma ilimitada y anónima, forma parte de los mecanismos legales y financieros intrínsecos y aceptados por los Estados imperialistas en el borde de su propia “legalidad”. Canales por donde transitan miles de millones de dólares para fines que van desde evasión de impuestos, sobrefacturaciones, subfacturaciones, comercio de armas, narcotráfico, trata de personas, contrabando, actividades formalmente ilegales en general donde el capital imperialista obtiene tasas de ganancias extraordinarias y necesita blanquear de algún modo, corrupción de funcionarios o desvío de fondos públicos en países imperialistas o dependientes, y en última instancia también para mantener una porción del capital de la burguesía imperialista o intermediaria a salvo de posibles inclemencias políticas y sociales en los países en los que operan.
Hay estimaciones que calculan que un tercio de los depósitos bancarios del mundo estarían en paraísos fiscales. Por ahí circulan también un tercio de las exportaciones de capital o Inversiones Extranjeras Directas de los monopolios imperialistas, y la mitad del comercio internacional. El propio FMI admite que anualmente se lava una suma equivalente al 5% del PBI mundial, la mitad de lo cual provendría del narcotráfico y más de la tercera parte de “corrupción estatal”.
Los orígenes de Panamá como “paraíso” se remontan a 1919, cuando comenzó registrando barcos extranjeros para ayudar a la Standard Oil yanqui a eludir impuestos y regulaciones. Otra gran parte de los paraísos fiscales están directamente relacionados a la vieja estructura colonial británica, por ejemplo Anguila, Bermudas, Islas Caimán, Isla de Man, Islas Turkas e Islas Caicos, Montserrat, Islas Vírgenes Británicas (todos territorios no autónomos del Reino Unido) o Honk Kong. Otros como Puerto Rico o Samoa vinculados a EEUU, o la Polinesia Francesa (Territorio de Ultramar de Francia).
Incluso Suiza, paraíso en el corazón de Europa, promulgó el secreto bancario en 1933 para bloquear una investigación sobre su colaboración con la evasión fiscal de las clases dominantes europeas.
En la Argentina el informe golpeó al gobierno de Cambiemos ya que quedó involucrado en varias empresas off-shore el presidente Mauricio Macri –hasta ahora se conocen Fleg Trading Ltd y Kagemusha SA–, al igual que otros de sus funcionarios. También figura un ex secretario de Néstor Kirchner.
Y a nivel internacional castigó centralmente a los gobiernos de Rusia y China, escarchando a Putin y altos funcionarios del Estado y del PC de China que habrían creado empresas a través de familiares y amigos. También presidentes o ex presidentes de Siria, Egipto, Pakistán, Ghana, Malasia, Costa de Marfil, Sudáfrica, Guinea. Ya debió renunciar el primer ministro de Islandia y quedó muy comprometido el británico David Cameron.
El volumen de la información revelada supera a las filtraciones publicadas en los últimos años. En 2010 el informe Wikileaks destapó la penetración de la actividad del imperialismo yanqui en distintos países. Un par de años después Edward Snowden –un ex empleado de la CIA que luego recibió permiso de residencia en Rusia– reveló detalles sobre programas de vigilancia masiva de la Agencia de Seguridad Nacional yanqui. Ahora los “Papeles de Panamá” fueron revelados por el “Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación” fundado en 1997 por el periodista estadounidense Chuck Lewis como proyecto del “Center for Public Integrity” que tiene sede en Washington DC.
Evidentemente los misiles de información cruzan el aire en la disputa interimperialista, golpeando a uno y otro lado, y destapando muchas carpetas y cloacas por donde fluyen miles de millones provenientes de la explotación y el saqueo imperialista.









