«Los médicos, enfermeros, kinesiólogos y otros miembros de la comunidad de la terapia intensiva sentimos que estamos perdiendo la batalla. Sentimos que los recursos para salvar a los pacientes con coronavirus se están agotandos«, comienza diciendo la carta abierta de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) dirigida a toda la población.
«La mayoría de las Unidades de Terapia Intensiva del país se encuentran con un altísimo nivel de ocupación. Los recursos físicos y tecnológicos como las camas con respiradores y monitores son cada vez más escasos», advirtieron y señalaron que «la cuestión principal, sin embargo, es la escasez de los trabajadores de la terapia intensiva, que a diferencia de las camas y los respiradores, no pueden multiplicarse».
Cuando la SATI menciona a los recursos que escasean se refiere, no solo a camas y respirados, sino también al recurso humano, «los intensivistas, que ya eramos pocos antes de la pandemia, hoy nos encontramos al límite de nuestras fuerzas, raleados por la enfermedad, exhaustos por el trabajo continuo e intenso, atendiendo cada vez más pacientes».
SOLICITADA @SATIarg
— SATI (@SATIarg) September 2, 2020
Los Profesionales de las Terapias Intensivas de Argentina sentimos que estamos perdiendo la batalla y ya estamos agotados y no tenemos reemplazos!
https://t.co/HecBzuIhq8
«Estamos al borde del colapso porque somos cada vez menos», afirman desde la SATI, enfatizando que el «personal que se está contagiando, tiene que aislarse y esos lugares hay que cubrirlos» y que incluso «también tenemos que lamentar bajas, personal infectado y lamentablemente, fallecidos, colegas y amigos caídos que nos duelen, que nos desgarran tan profundamente».
Además, lxs trabajadorxs de este sector cuentan que debido a los bajos salarios terminan una guardia en una Unidad de Terapia Intensiva y salen apresuradamente para otro trabajo, «necesitamos trabajar en más de un lugar para llegar a fin de mes». Parece irónico que quienes están en la «primera línea de batalla» estén también luchando para que les alcance su salario.
«Pese a ser profesionales altamente calificados y entrenados, ganamos sueldos increíblemente bajos, que dejan estupefactos a quienes escuchan cual es nuestro salario», lamentaron desde la SATI.
«Sentimos que no podemos más, que nos vamos quedando solos, que nos están dejando solos», se lamentan y observan que «en las calles cada vez más gente que quiere disfrutar, que reclama sus derechos, la gente que se siente bien por ahora. ¿Qué pasará con ellos y sus familiares mañana? ¡Ojalá que no se transformen en uno de nuestros pacientes que, con fuerzas, trataremos de arrebatarle a la muerte! Porque nadie sabe cuándo el virus los infectará».
Asimismo, en relación con la reapertura de actividades señalaron que «no se puede hacer fiestas, no se puede estar en los parques llenos de gente sin barbijo y sin respetar la distancia» y detallaron la importancia de mantener «el distanciamiento social, uso de barbijo adecuado y lavarse las manos».
«El personal sanitario está colapsado, los intensivistas están colapsados, el sistema de salud está al borde del colapso», advierten y concluyen afirmando «Nosotros queremos ganarle al virus. Necesitamos que la sociedad toda nos ayude porque no podemos solos. ¡Por favor, ayudanos, quedate en tu casa! Ayudanos a disminuir el ingreso de pacientes. No queremos que vos seas el próximo paciente en nuestra Terapia Intesiva».










