Con el impulso del Movimiento de mujeres y los Sindicatos, en el día de hoy se aprobó y giró a la Cámara de Diputados el Convenio 190 y la Recomendación 206 e la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre Eliminación de la Violencia y el Acoso en el Mundo del Trabajo, ambos adoptados por representantes de gobiernos, sindicatos y empresas de 187 países durante la Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT celebrada en Ginebra el 21 de junio de 2019.
Juntos por el Cambio y el Interbloque Federal abandonaron la sesión por considerar que la temática es ajena a la pandemia del Covid-19. Sin embargo se aprobó con 42 votos afirmativos del resto de lxs senadorxs.
El convenio considera a la violencia y el acoso en el mundo del trabajo como una “violación o abuso de los derechos humanos”, que afecta la salud y el entorno familiar y social de las mujeres y entorpece la lucha por una igualdad de oportunidades que –lejos de ser real- hoy se agota en las palabras.
El Convenio y la Recomendación definen como “violencia y acoso” en el mundo del trabajo a “un conjunto de comportamientos y prácticas inaceptables, o de amenazas de tales comportamientos y prácticas, ya sea que se manifiesten una sola vez o de manera repetida, que tengan por objeto, que causen o sean susceptibles de causar, un daño físico, psicológico, sexual o económico, e incluye la violencia y el acoso por razón de género”.
También considera como un factor de riesgo a los estereotipos de género y contempla la incidencia que la violencia doméstica tiene en el empleo.
Celebramos la incorporación de tamaña normativa a nuestro derecho interno, pero seguimos exigiendo la incorporación de un enfoque inclusivo e integrado que tenga en cuenta las consideraciones de género y aborde las causas subyacentes y los factores de riesgo, entre ellos los estereotipos de género, las formas múltiples e interseccionales de discriminación y el abuso de las relaciones de poder por razón de género.




















