Este principio indica que para prevenir riesgos y daños, a la salud humana, a la biodiversidad y al medio ambiente en general, no debe utilizarse sustancias químicas en tanto no se tenga evidencia contundente de su inocuidad.
El glifosato está lejos de estar en esta posición. El mencionado veneno se utiliza principalmente para la soja transgénica, creada por la corporación Monsanto, ahora absorbida por Bayer. Este agroquímico es potencialmente dañino para la salud y la biodiversidad ambiental, eliminando a los insectos polinizadores de las plantas, así como a otros beneficiosos para la salud humana.
En la provincia de Santa Fe la Cámara de Diputados dio medio sanción al proyecto de Ley N° 34.813, del diputado Busatto por el cual se modifican algunos artículos de la Ley 11.273 Productos Fitosanitarios (porque el poder no les da el nombre de glifosatos).
Dicha Ley Fija una de Producción de mil (1000) metros en torno a las plantas urbanas, establecimientos educativos rurales, parques industriales, complejos deportivos, recreativos y habitacionales, cursos de agua o fuentes de captación de agua para el consumo.
Se podrá implementar gradualmente la zonificación, en el primer año será de seiscientos (600) metros, y el segundo año alcanzará los mil (1000) metros establecidos.
En lo que respecta a la fumigación se estableció la prohibición definitiva en distancias inferiores a tres mil (3000) metros en las zonas suburbanas y de cinco mil (5000) metros en las zonas urbanas.
Las disposiciones municipales y comunales podrán determinar límites o zonas de restricción superiores a las determinadas por la Ley.
No es lo que deseamos, pero es un paso, para continuar la lucha, aunque ahora debe pasar al Senado y con otro signo político, o sea que el Senado puede no tratarla, hacerle reformas y pasar otra vez a la cámara de Diputados, o puede ser vetada por el gobernador si el Senado la aprobará.
Todo puede suceder en este mundo al revés, lo que sí está claro, que la lucha continua, y que ya en muchos países se ha determinado que el modelo envenena, que hay otras formas de producir, ya muchas comunidades lo están demostrando.




















