El hambre es la constante en los cordones que rodean las ciudades y en el interior. La situación es desesperante. Los comedores y merenderos se multiplican en los barrios como hongos como no se veía desde el 2001/2002. El gobierno no tomó ninguna medida antiinflacionaria, sino de “precios cuidados” en un “pacto de caballeros” para llegar a las elecciones con los principales monopolios que controlan los alimentos y los sectores ganaderos. Pero no hay nada firmado, por lo que aparte de que aumentaron antes del anuncio presidencial entre un 10 y 18%, no tienen garantías de que lo cumplan ya que no va haber control de precios y ya los empresarios dijeron que si el dólar y la inflación no bajan es insostenible este acuerdo. ¡Este gobierno hambrea al pueblo!
La inflación es la que no se controla y la que se come los salarios, las jubilaciones y la AUH, porque la economía es inflacionaria en beneficio de un puñado de bancos, monopolios y terratenientes. ¡Endeudaron al país por generaciones! La deuda total pública alcanzó los 332.192 millones de dólares y el 86,2 % del PBI (Producto Bruto Interno). El FMI controla la economía de nuestro país y van por el petróleo de Vaca Muerta que el gobierno entrega. ¡Este gobierno ha profundizado la dependencia!
Esta política no se puede llevar adelante sin la traición de la cúpula de la CGT. Son los garantes de no hacer estallar la bronca que anida en las fábricas, en los desocupados, en los hambrientos y jubilados. Son ellos los que se venden con los miles de millones de las obras sociales y las coimas de los monopolios. Son los que garantizan sin tapujos la “paz social” y la gobernabilidad de Cambiemos mientras en el terreno de la política son funcionales al gobierno apoyando candidatos que dividen la unidad de la oposición. ¡Son los que no van más y hay que barrer de los sindicatos y federaciones!
Pero en estas difíciles condiciones, el pueblo no dejó de luchar, como hoy lo hacen los estatales de ATE que no se resignan al 3% pactado por los traidores de UPCN; como las y los docentes de Chaco que sobrepasaron a las direcciones conciliadoras y se autoconvocan en las localidades del interior; como lxs trabajadorxs de Clarín que resisten los despidos de este monopolio harto favorecido por el gobierno por la destrucción de la Ley de Medios, la fusión con Personal y la pauta publicitaria; o como las organizaciones sociales que batallan el hambre de las barriadas y villas en las calles.
Este camino de unidad y lucha es el que desde las CTA’s, Camioneros y decenas de sindicatos de la CGT y la Corriente Federal de Trabajadores han sabido interpretar y darle organización y coordinación para que no sean hechos aislados. Eso se expresó el 21 de febrero del 2018 y las numerosas marchas y jornadas de luchas. Este camino de coordinación llevó al paro nacional del 30 de abril al que hay que darle continuidad. ¡Con la unidad en las calles enfrentamos al gobierno y el FMI!
Esto, tiene su expresión en la voluntad de una gran unidad para derrotar en las urnas a Macri y Cambiemos. Esa unidad tiene un centro en un peronismo unido, como se expresó en elecciones provinciales y en candidatxs que dirimirán en una PASO que deberá ser sin piso ni techo para que así sea más democrática y potencie la amplitud hacia organizaciones populares garantizando la derrota del gobierno en octubre.
El pueblo exige terminar con esta política y este gobierno. Y desde esta necesidad es que desde el Movimiento Popular Liberación junto con otras fuerzas populares buscamos confluir con propuestas emancipadoras y democráticas hacia esa gran unidad que derrote a Macri y Cambiemos y abra un nuevo período donde con el pueblo movilizado buscaremos avanzar para que se anule el acuerdo con el FMI y se garanticen todas las medidas urgentes para sacar al pueblo del hambre, la pobreza y desocupación.
Para que se investigue y no se pague la deuda externa ilegítima y fraudulenta; se estaticen los servicios públicos y la energía, se limiten las importaciones y cree la Junta Nacional de Granos y Carnes con control popular, se avance en una reforma agraria y urbana profunda y se garantice igual salario e igual trabajo. Se retire la base militar china y no se instale ninguna. Así como profundizar la lucha contra la impunidad y las causas a lxs luchadorxs populares, los femicidios, abusos y violaciones con jueces y fiscales elegidos democráticamente y con juicios por jurados garantizando el principio de inocencia y el debido proceso, entre otras medidas populares necesarias como las que sostiene el MP Liberación (ver contratapa).
Un pueblo movilizado que sea protagonista de los cambios donde se fortalezcan las políticas que lo han ayudado y se cambie todo aquello que afectó esos intereses y de la Nación Argentina. Un pueblo movilizado con los trabajadores a la cabeza en marcha a la liberación nacional y social.
Por un frente de unidad popular para derrotar a Macri y Cambiemos.
CR-PMLM en MP Liberación
Debacle económica e incertidumbre política
La crisis económica se devora todo en el oficialismo. Ya el acuerdo de precios nació casi muerto por los limites que pusieron los empresarios, haciendo que los seis meses que restan se puedan reducir a dos o tres. Por lo pronto, la primera señal fue la suba del dólar que nuevamente traspasó la barrera de los $43 subiendo 75 centavos en solo un día. La señal fue contundente.
Es que esto tiñe el clima político, agudiza las contradicciones en el seno del gobierno y mueve el tablero político de las clases dominantes donde empezaron a aparecer, principalmente entre los empresarios industriales (y también algunas entidades financieras), la posibilidad de bajar a Macri y subir a Vidal al ring de la pelea presidencial. Algunos funcionarios lo niegan en público, pero por lo bajo lo evalúan y hasta lo piden como una posible salida. Ven que así no llegan y es que ya aparecen las encuestas del propio oficialismo donde CFK le ganaría a Macri en un balotaje por una diferencia de 9% o 10%. Si se le suma la perspectiva de que la crisis en los meses venideros no mejorará y los resultados provinciales, pinta un panorama más de salida que de disputa. En las PASO en Santa Fe, Cambiemos podría salir tercero. En las generales en Córdoba el 12 de mayo, ya no le alcanzará a la Rosada con celebrar un triunfo de un amigo como Schiaretti, dado que la lista del PRO que encabeza Mario Negri puede salir tercera, atrás del radical Mestre.
Frente a esta realidad, se trabaja una posible fórmula Macri-Lousteau, como una forma de mantener el vértice en el macrismo, quien garantiza el acuerdo estratégico con los EEUU y el FMI. Pero a la vez, sin subestimarlos, el resultado de esta alquimia es incierto ya que el “ancla” es el mismo Macri y podría hundir cualquier binomio. A Vidal, por su lado la “tunean” con perfil propio mientras aparece con sus “precios cuidados” y medidas electoralistas. Pero lejos de Macri para contrarrestar el “efecto arrastre”, que por ahora es inevitable en la provincia.
Junto con esto, hay sectores de clases dominantes expresados en Lavagna y Alternativa Federal que ensayan variantes “anti Macri y anti Cristina” como tabla de salvación frente a la debacle del oficialismo y la “vuelta al pasado”. El posible triunfo de Schiaretti en Córdoba podría generar un fuerte impulso a este proyecto.
Lo cierto es que la señal del peronismo unido, sumando a sectores transversales, que dieron como resultados triunfos en las elecciones de Entre Ríos y las PASO de Chubut, y ya habían mostrado en San Juan, sacudió el tablero político nacional. Los días que vendrán serán decisivos para completar el armado electoral de los candidatos, en particular si se lanza CFK, y de los reagrupamientos provinciales y nacional de la amplia unidad que aspira a derrotar a Macri y Cambiemos.
El 24 de mayo lanzaremos el Movimiento Popular Liberación en el orden nacional. Un instrumento que motorizamos desde el CR y aspiramos a que sea un frente único real, que a la vez sea parte de un reagrupamiento popular más amplio para confluir en esa amplia unidad.






